Wang Yi Pronuncia Discurso en el Foro Lanting con el Tema de "Promover el Diálogo y la Cooperación y Gestionar las Discrepancias: Llevar las Relaciones entre China y Estados Unidos de Vuelta al Camino Correcto"
2021/02/22

El consejero de Estado y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, asistió el 22 de febrero de 2021 a la ceremonia de apertura del Foro Lanting con el tema de "Promover el Diálogo y la Cooperación y Gestionar las Discrepancias: Llevar las Relaciones entre China y Estados Unidos de Vuelta al Camino Correcto", en la cual pronunció un discurso.

Wang Yi dijo que frente a los desafíos comunes sin precedentes, incluidos la pandemia mundial, la recesión económica y el cambio climático, la sociedad humana debe mostrar su coraje, solidaridad y responsabilidad. Como dos grandes países, China y Estados Unidos deben llevar a buen término sus propios asuntos y, al mismo tiempo, realizar la cooperación a favor de los intereses comunes de la humanidad, lo que constituye tanto la aspiración de la comunidad internacional como la debida responsabilidad de los grandes países. El presidente Xi Jinping y el presidente Joe Biden mantuvieron su primera conversación telefónica en la víspera del Año Nuevo chino, y acordaron que los dos países deben mejorar el entendimiento mutuo y evitar malentendidos y juicios erróneos; deben tratarse entre sí con franqueza y sinceridad y no buscar conflictos o enfrentamientos; y deben mantener fluidos los canales de comunicación y promover los intercambios y la cooperación. Esta conversación telefónica extremadamente importante no solo ha señalado la dirección para las relaciones entre China y Estados Unidos, que se encuentran en una encrucijada, sino que también ha transmitido una noticia alentadora a los dos países y al mundo entero.

Wang Yi también dijo que en los últimos años, las relaciones chino-estadounidenses se han sometido a la situación más difícil desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países. La causa fundamental es que la última administración de Estados Unidos, impulsada por sus propias necesidades políticas, hizo juicios gravemente erróneos e interpretaciones severamente distorsionadas sobre la dirección y las políticas de China, y sobre esta base, tomó diversas medidas para contener y reprimir a China, lo que ha infligido un daño inconmensurable a las relaciones bilaterales. Para corregir los errores y llevar de vuelta las relaciones chino-estadounidenses al camino correcto, primero se deben derribar los muros construidos artificialmente debido a las percepciones erróneas sobre China, para poder conocer, observar y entender a China de manera verdaderamente objetiva y precisa.

Wang Yi afirmó en su discurso que China es un país que siempre persiste en la democracia popular y que la desarrolla. La democracia es un valor común de la humanidad, y para materializar la democracia, no hay un modelo fijo o una respuesta estándar. La verdadera democracia debe estar arraigada en las realidades de un país y servir a su pueblo. China practica la democracia socialista, y se adhiere a la unidad orgánica de tres elementos, a saber, la dirección del Partido Comunista de China (PCCh), la condición del pueblo como dueño del país y la gobernación de este según la ley. Esta es una democracia de proceso entero y la de mayor amplitud, que encarna la voluntad del pueblo y que se ajusta a las condiciones de China. Por lo tanto, ha sido respaldada por el pueblo y ha hecho contribuciones únicas e importantes al progreso de la civilización política de la humanidad.

China es un país que siempre está comprometido con la protección y promoción del desarrollo de los derechos humanos. China adopta un enfoque centrado en las personas, considera los derechos a la subsistencia y al desarrollo como los derechos humanos básicos más prioritarios. Al mismo tiempo, se esfuerza por promover que los derechos económicos, sociales y culturales, así como los derechos civiles y políticos se desarrollen de manera integral y coordinada. Además, se ha eliminado la pobreza absoluta por primera vez en los miles de años de historia de China, y los lugares habitados por minorías étnicas, como Xinjiang y el Tíbet, son modelos del progreso de los derechos humanos de China.

China es un país que siempre aprecia y salvaguarda la paz mundial. China se ha beneficiado de la paz mundial en su desarrollo, y ha contribuido a la paz mundial a su vez con su propio desarrollo. Este país no ha tomado la iniciativa de provocar ninguna guerra ni de invadir y ocupar ni siquiera una mínima parte del territorio de otros países. Por lo contrario, ha abogado por superar las discrepancias a través del diálogo y por resolver las disputas mediante negociaciones. Además, no tiene intención de exportar ideología, y tampoco intenta subvertir el régimen de ningún país. China siempre se mantiene en el nuevo camino de las relaciones entre Estados caracterizado por el diálogo antes que por la confrontación y por la búsqueda de socios en vez de por la formación de alianzas.

China es un país que siempre defiende y persigue la ganancia compartida mediante la cooperación. Se adhiere al concepto correcto sobre la justicia y beneficios y ayuda a otros países en desarrollo con sinceridad y buena fe, sin agregar ninguna condición política ni imponer a los demás su propia voluntad. China está formando aceleradamente el nuevo patrón de desarrollo y está fomentando profundamente la apertura de alto nivel al mundo exterior, con lo cual China ofrecerá un mercado aún más grande para el resto de mundo y le creará más oportunidades de desarrollo.

China es un país que siempre practica y salvaguarda el multilateralismo. A lo largo de las cinco décadas desde la restauración del legítimo puesto de China en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), este país ha defendido los propósitos y principios de la Carta de la ONU y ha impulsado firmemente la democratización en las relaciones internacionales; nunca ha procurado formar pequeños círculos que apunten a otros países, y nunca ha tomado acciones unilaterales fuera de la autorización de la ONU. Por lo contrario, ha salvaguardado tanto las normas básicas de las relaciones internacionales como los intereses comunes de los numerosos países en desarrollo con acciones prácticas y concretas.

"Actualmente, la nueva administración de Estados Unidos está revisando y evaluando su política exterior", dijo el canciller chino, que además expresó su deseo de que la parte estadounidense siga la corriente de la historia, que vea claramente la tendencia predominante del mundo, que abandone todos sus prejuicios, que evite sospechas injustificadas, y que promueva el retorno de su política hacia China a la razón, a fin de lograr el desarrollo saludable y constante de las relaciones entre China y Estados Unidos. Hace cincuenta años, con una extraordinaria determinación política, los líderes de China y de Estados Unidos reabrieron conjuntamente la puerta de interacciones que había estado cerrada durante décadas. Hoy en día, cincuenta años más tarde, es necesario volver a tomar decisiones sensatas y correctas con una actitud responsable por los dos países y por el mundo.

En este sentido, Wang Yi presentó cuatro sugerencias destinadas a llevar las relaciones chino-estadounidenses de vuelta al camino correcto.

En primer lugar, es necesario respetarse mutuamente y no entrometerse en los asuntos internos de la otra parte. China siempre ha respetado las decisiones tomadas independientemente por el pueblo estadounidense, no ha tenido la intención de desafiar o reemplazar a Estados Unidos. China desea tener una coexistencia pacífica y gozar de un desarrollo común con Estados Unidos, y espera que este país pueda respetar los intereses fundamentales, la dignidad nacional y el derecho al desarrollo de China, dejar de difamar y calumniar al PCCh y el sistema político de China, abstenerse de tolerar e incluso apoyar las palabras y actos erróneos de las fuerzas separatistas que buscan la "independencia de Taiwán", y dejar de socavar la soberanía y la seguridad de China en los asuntos internos de China, incluidos los relacionados con Hong Kong, Xinjiang y el Tíbet.

En segundo lugar, es necesario fortalecer el diálogo y gestionar y controlar adecuadamente las discrepancias. Siguiendo el espíritu de la conversación telefónica entre los dos jefes de Estado en la víspera del Año Nuevo chino, teniendo seriamente como punto de partida el bienestar fundamental de los dos pueblos, y con apego a una actitud prospectiva, abierta e inclusiva, las dos partes deben activar o establecer mecanismos de diálogo en diversas áreas y a todos los niveles, entablar diálogos francos sobre una amplia gama de cuestiones en las relaciones bilaterales y sobre las cuestiones principales regionales e internacionales, a fin de obtener una comprensión precisa sobre las intenciones políticas de la otra parte, de encontrar los problemas clave existentes en las relaciones entre China y Estados Unidos, y de explorar formas eficaces de gestionar y controlar las cuestiones delicadas y de eliminar los riesgos y obstáculos. China está dispuesta a llevar a cabo con Estados Unidos una comunicación sincera y franca y un diálogo dedicado a resolver problemas.

En tercer lugar, es necesario avanzar hacia la misma meta y reiniciar la cooperación de beneficio mutuo entre los dos países. Frente a los crecientes problemas regionales y a los desafíos globales que surgen uno tras otro, las áreas en las que ambos países deben realizar la cooperación han aumentado en lugar de haber disminuido. China y Estados Unidos son más capaces que nunca de hacer grandes cosas en beneficio de los dos países y del mundo entero. En las circunstancias actuales, las dos partes pueden partir de cosas más fáciles para abordar posteriormente las más difíciles, interactuar activamente y acumular la buena voluntad. China espera que Estados Unidos ajuste sus políticas lo antes posible, que abandone la imposición de aranceles irrazonables a los productos chinos, que levante sus diversas sanciones unilaterales impuestas a las empresas chinas y a los institutos de investigación científica y educación chinos, y que detenga la represión injustificada contra el progreso tecnológico de China, a fin de crear las condiciones necesarias para la cooperación entre China y Estados Unidos. La lucha contra la pandemia de COVID-19, la respuesta al cambio climático y la promoción de la recuperación económica mundial son las tres tareas más urgentes para la comunidad internacional. China está dispuesta a coordinar políticas y a trabajar con los Estados Unidos en estos tres campos, con miras a hacer en común aportaciones positivas al mundo.

En cuarto lugar, es necesario eliminar los obstáculos y reanudar los intercambios entre China y Estados Unidos en distintos ámbitos. Los intercambios populares bilaterales deben permanecer inmunes a los altibajos en las relaciones políticas. La parte china espera que la parte estadounidense pueda levantar cuanto antes sus restricciones a las actividades en Estados Unidos de los grupos chinos educativos, culturales, de la prensa, y encargados de los asuntos chinos en el extranjero, dejar de obstruir la comunicación y los intercambios entre los gobiernos locales y los sectores de la vida en Estados Unidos y China, y alentar y apoyar la reanudación de los programas de intercambios culturales y populares normales entre universidades, institutos de investigación y estudiantes. China está dispuesta a trabajar con Estados Unidos para avanzar hacia una misma meta, y para construir conjuntamente y con una actitud abierta un buen entorno para los intercambios entre los dos pueblos.

Wang Yi dijo que en última instancia, el futuro de las relaciones entre China y Estados Unidos está en manos de los dos pueblos. La mejora de las relaciones bilaterales siempre requiere el apoyo de todos los sectores de la vida en los países. "Esperamos que las dos partes se esfuercen juntas por promover que las relaciones entre China y Estados Unidos, que son como un barco gigantesco, regresen lo antes posible a su vía de navegación de desarrollo saludable que conduce a un futuro brillante con perspectivas ilimitadas", dijo el canciller chino.

El Foro Lanting fue organizado conjuntamente por la Asociación de Diplomacia Pública de China, la Universidad de Beijing y la Universidad Renmin de China. Wu Hailong, presidente de la Asociación, presidió la ceremonia de apertura. Asistieron al encuentro las siguientes personas: Cui Tiankai, embajador chino en Estados Unidos; Fu Ying, directora del Centro de Investigación de Estrategia y de Seguridad de la Universidad de Tsinghua y exviceministra de Relaciones Exteriores de China; Hao Ping, rector de la Universidad de Pekín; Henry Merritt Paulson Jr., exsecretario del Tesoro de Estados Unidos; Kevin Michael Rudd, presidente de la Sociedad de Asia; Carla Anderson Hills, exrepresentante comercial de Estados Unidos; y Maurice R. Greenberg, presidente y director ejecutivo de Starr Companies, entre otros exfuncionarios gubernamentales importantes chinos y estadounidenses; así como expertos, académicos y otros representantes de todos los sectores de la vida de China y en Estados Unidos. Durante el evento, los participantes llevaron a cabo discusiones en profundidad sobre los siguientes temas: "remodelar la confianza política mutua", "reconstruir el equilibrio económico y comercial" y "reiniciar los intercambios culturales y populares".

Embajada de la República Popular China en la República del Ecuador