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Wang Yi Narra Cuentos sobre China en las Naciones Unidas

2019-09-24

El 23 de septiembre de 2019, hora local, el Consejero de Estado y Ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, asistió a la conmemoración del 70º aniversario de la firma de la Convención de Ginebra en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. En su discurso, Wang Yi narró tres cuentos sobre el humanitarismo.

Wang Yi dijo que el humanitarismo es el gen humano y al mismo tiempo necesita el apoyo de la justicia y la valentía. Durante la Segunda Guerra Mundial, un alemán llamado Rabe hizo todo tipo de gestiones para establecer una "Zona de Seguridad en Nanjing", que brindó una "línea de defensa de vida" para más de 200,000 chinos. Es conocido como el "Schindler de China" y ha escrito más de 2.400 páginas como el "Diario de Rabe", que registra con precisión la verdad de la historia. Justamente son estas personas rectas y valientes las que dejan que la gente vea la esperanza del renacimiento en la desesperación.

Wang Yi señaló que el amor recíproco es la piedra angular de la existencia humana, trascendiendo las fronteras, razas y creencias. Hace dos años, la Cruz Roja China lanzó el "Programa de ayuda humanitaria Angel Trip". Este programa ya ha llevado a la vida normal a más de 120 niños con cardiopatías congénitas en Afganistán. Una niña se llama Sofia, y su tipo de sangre es muy rara como "sangre de oso panda". Para permitirle operar sin problemas, una pareja uigur china se ofreció como voluntaria para donar sangre. Esta niña ahora se conoce como la "niña de China y Afganistán". Justamente es este amor que no tiene fronteras por lo que los niños en la guerra tienen la oportunidad de recibir la futura recuperación de la paz y tranquilidad del país.

Wang Yi dijo que el sacrificio es un sentimiento noble de los seres humanos, y también necesita ser encarnado y sublimado en las acciones reales. Un voluntario chino llegó al campo de refugiados en la ciudad libanesa de Kofifan para enseñar a los niños sirios la música de percusión, pintura y caligrafía. Él dijo: "Aunque cada kilómetro tiene innumerables penas y tristeza, pero los niños tienen derecho a ser felices, si hay sonrisa, existe la esperanza. Incluso si sólo puedo hacer un poco, no me daré la vuelta para irme". Es un estudiante universitario chino nacido después de 1995, es uno de los decenas de millones de voluntarios que trabajan en todos los rincones del mundo. Justamente son estas personas comunes y corrientes las que con sus acciones desinteresadas consuelan el trauma y el dolor e inspiran la confianza y las expectativas sobre la vida.

Para sus Amigos
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